Escribe para buscar en todo el catálogo.

Cómo catalogar tus cartas sin perder contexto

El nombre de una carta no la identifica: Pikachu tiene más de cincuenta cartas distintas en este catálogo. Para señalar una sin ambigüedad hacen falta cuatro datos: la expansión, el número dentro de ella, el idioma y el acabado. Con esos cuatro, cualquiera sabe exactamente de qué carta hablas.

Bulbasaur, carta 001 de la expansión 151
  1. NombreBulbasaur
  2. TipoPlanta
  3. IlustraciónYuu Nishida
  4. Número001
  5. RarezaComún
Las cinco marcas de Bulbasaur, 001 de 151. Los valores son los que publica la fuente para esta carta.

Catalogar mal no es no apuntar nada: es apuntar «tengo un Charizard» y descubrir seis meses después que no sabes cuál.

Por qué el nombre no sirve

Un nombre identifica a un Pokémon, no a una carta. En este catálogo, Pikachu tiene más de cincuenta cartas distintas y Charizard más de treinta. No son la misma carta repetida: son diseños diferentes, de expansiones diferentes, con reglas diferentes.

Y dentro de una misma carta hay todavía más de una cosa física: la misma impresión puede existir en acabado normal y en reverse holo, y son dos cartas que se compran por separado.

Los cuatro datos que bastan

  1. La expansión. Su nombre, o mejor su sigla oficial, que es corta y no se confunde: MEW, OBF, EVS.
  2. El número dentro de la expansión. En formato «043/165»: el primero es la carta, el segundo cuántas cartas numeradas tiene el set.
  3. El idioma. La misma carta existe en varios, con el mismo número.
  4. El acabado. Normal, reverse holo o holo. Si no lo anotas, no sabes qué copia tienes.

Con eso queda descrita sin ambigüedad. Todo lo demás —tipo, rareza, ilustrador— se puede consultar después a partir de esos cuatro, y de hecho es lo que hace este sitio.

Qué anotar que una foto no captura

Una foto es un buen respaldo y un mal catálogo: no se puede ordenar, ni contar, ni buscar. Lo que conviene tener escrito, además de los cuatro datos:

  • Dónde está. Qué binder y qué página, o qué caja. Es lo que convierte un inventario en algo que puedes usar.
  • Cuántas tienes. Duplicados incluidos, si te importan.
  • De dónde salió y cuándo. No por el precio, sino porque explica el estado.
  • Lo que decidiste. Si esta carta entra o no en tu alcance. Un catálogo sin la regla escrita se vuelve una lista de cosas sueltas.

Empieza por el formato que ya puedes exportar

Cada expansión, cada Master Set y cada Pokémon con suficientes cartas generan en este sitio un CSV con las columnas que importan: número, carta, expansión, tipo, rareza y acabado, más una columna vacía para marcar lo que tienes.

Descargarlo es más rápido que crear una hoja desde cero, y garantiza que tu catálogo use los mismos identificadores que la fuente. Si más adelante quieres comparar tu lista con el catálogo, coincidirán sin traducciones a mano.

El error que cuesta más deshacer

Catalogar por nombre y añadir el resto «cuando tenga tiempo». Cien filas después, completar los cuatro datos exige tener las cartas otra vez en la mano, una por una. Es más rápido apuntar los cuatro desde el principio, aunque cada fila tarde diez segundos más.

Seguir leyendo