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Cómo organizar una colección Pokémon

Elige una sola clave principal —expansión y número, Pokédex, tipo, rareza o ilustrador— y aplícala en todo el binder. Una colección con dos claves mezcladas no se puede recorrer: para encontrar una carta hay que recordar por cuál de las dos la guardaste.

Por número

  • 001Bulbasaur
  • 002Ivysaur
  • 003Venusaur ex
  • 004Charmander
  • 005Charmeleon
  • 006Charizard ex
  • 007Squirtle
  • 008Wartortle
  • 009Blastoise ex

Por tipo

  • 007Squirtle
  • 008Wartortle
  • 009Blastoise ex
  • 004Charmander
  • 005Charmeleon
  • 006Charizard ex
  • 001Bulbasaur
  • 002Ivysaur
  • 003Venusaur ex
Las mismas nueve cartas de 151 en dos órdenes. Por número sale la numeración de la expansión; por tipo se agrupan los colores y se ve de un vistazo qué falta de cada uno.

Organizar no es ordenar bonito: es poder responder «¿tengo esta carta?» sin vaciar el binder.

Una sola clave principal

La clave es el criterio con el que decides en qué página va una carta. Las cinco que se usan están en cinco formas de ordenar un binder, con lo que gana y pierde cada una.

Lo importante es que sea una. Dos claves mezcladas —«las de esta expansión por número, y las de mi Pokémon favorito juntas»— crean el peor caso: para saber si tienes una carta hay que recordar cuál de las dos reglas aplicaste el día que la guardaste.

Por qué la clave decide más de lo que parece

La clave no solo dice dónde va una carta: dice qué preguntas puedes contestar rápido y cuáles no.

Ordenado por número, «¿me falta la 043?» se responde mirando un hueco. Ordenado por tipo, esa pregunta exige una lista aparte, y en cambio «¿cuántas de agua tengo?» se responde de un vistazo.

Documenta las excepciones, no las evites

Siempre hay cartas que no encajan: la que te regalaron, la firmada, la que está en una funda rígida y no entra en el bolsillo.

No pasa nada por tenerlas fuera del orden. Lo que sí pasa es no anotarlo. Dos formas que funcionan:

  • Un placeholder en su hueco que diga dónde está de verdad.
  • Una línea en tu catálogo con su ubicación.

Sin eso, una carta fuera de sitio es indistinguible de una carta que no tienes.

Cuándo reordenar y cuándo no

Reordenar un binder entero cuesta una tarde y se hace mal con prisa. Merece la pena en dos casos: cuando el alcance ha cambiado de verdad —pasas de una expansión a un Pokémon— o cuando la clave actual no contesta la pregunta que más te haces.

No merece la pena por estética, ni porque hayas visto un binder mejor ordenado. Y si dudas, prueba la clave nueva en una sola página antes de tocar el resto.

Si empiezas ahora

Ordena por expansión y número. Es la clave que ya viene decidida por la carta, la única con la que el hueco vacío te dice exactamente qué falta, y la que hace que el material impreso de este sitio te sirva sin adaptaciones.

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